
Cierras los ojos y miras detrás, notas que el mundo te dejo se observar. Las imágenes del recuerdo, dibujan una realidad, a la cual crees no pertenecer, pero a la que ayudaste a continúar. Dejar tu papel en la función, sería como morir ante sus ojos, pero para tí, sería el nacimiento ante el mundo.
Tus palabras, aquéllas que no le das el valor real, son las que te ayudarán a expresar lo que hay. Posees un solo instrumento, con el debés actuar hasta que la oscuridad te quité la venda de los ojos; tocas las más maravillosas canciones, mientras tu alma se sienta a reir.
"¡ Que ilusa eres!", crees entender el mundo, crees ser tu misma, crees vivir por siempre, con aquélla imágen de mujer fatal; pero el tiempo golpea a tu puerta y las luces comienzan a disminuir, tu papel en aquella escena comienza a morir. "¡ Abré tus ojos, mujer, deja aquellos muros. Échate a vivir!".
No hay obra más cruel que está. "¡ Vamos, muchacha, rompe tu papel!", mientras lo haces rie frente al rostro de la realidad, no temas que te den la espalda, ellos aún siguen adentro; tal vez, algun día vean más allá, donde hoy tú puedes bailar, reír, llorar, cantar, gritar...
Intentá cerrar de nuevo tus ojos, intenta ver donde se esconde tu soledad. Nunca intentes matarla, porque ella volverá. Si lo intentas, conocerás el lugar donde tu alma se sienta a jugar, donde ella existe, ella vive.
No creas todo lo que ves, pregúntate siempre qué hay detrás de cada lugar, de cada persona, de cada puesta de sol, de cada gota de lluvia, de cada amor. Sé, que tienes el temor al cambio, pero la experiencia es inexplicable, es como intentar explicar lo que sientes cuando ves su figura.
"¡Mujer, simplemente, vive entre aquellos que el mundo considera locos; ellos te llevarán a ver más allá.!"
Peperina
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